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¿Trabajar de gratis?... ¿Ser voluntario/a?... ¿¡YO!?... ¿Y pa’ que’?

¿Trabajar de gratis?... ¿Ser voluntario/a?... ¿¡YO!?... ¿Y pa’ que’?

Fotos de Techo Org y Zalevski en Flickr bajo licencia de Creative Commons

El voluntariado te enseña a ver la vida de otra forma, a luchar por lo tuyo, por los otros, por todos/as, por lo que le pertenece a la sociedad. Te indica dónde vives, qué está mal allí y te ayuda a imaginar e idealizar propuestas para mejorarlo

Hace poco celebramos el Día Internacional del Voluntariado, un trabajo valioso, que se ha virilizado y llevado a cabo de tantas formas durante los últimos años y se ha convertido en una forma de “aportar un granito de arena” a la solución de problemáticas sociales que afectan a miles de personas en nuestro país. El voluntariado es un tema serio y real que nos invita a hacer la siguiente reflexión: ¿Estaré causando un impacto real al ser voluntario/a de alguna causa en la vida de las personas?

“El voluntariado es la forma más simple, impactante y dolorosa de conocer la realidad en la que vivimos día a día, la misma que muchas veces es ignorada por todos/as”. Esa es mi definición de este trabajo que, si bien es cierto no es remunerado con dinero, pero si en experiencias, acciones y tareas. El voluntariado te enseña a ver la vida de otra forma, a luchar por lo tuyo, por los otros, por todos/as, por lo que le pertenece a la sociedad. Te indica dónde vives, qué está mal allí y te ayuda a imaginar e idealizar propuestas para mejorarlo.

Pero como no todo es perfecto, no siempre es así. No siempre las instituciones que adoptan este modelo trabajo se responsabilizan de lo que con esto viene. El voluntariado es un compromiso entre una persona y las acciones que una institución, grupo o espacio ejecutan para subsanar algún o algunos problemas sociales. Pero ese compromiso será sostenible a la medida que exista una dinámica entre el/la voluntario y la institución, y se vean los resultados de esas acciones por la que muchas veces no solo invertimos nuestro tiempo, dinero, conocimientos, fuerza y energía.

Las organizaciones que asumen este modelo de trabajo deben de ser responsables. ¿A qué se refiere esta responsabilidad? Bueno, implica asumir las necesidades laborales del voluntario/a. Esto significa que si el voluntario/a necesita materiales para ejecutar su trabajo sean suplidos, que si necesita un presupuesto para desplazarse de un sitio u otro se tome en cuenta, que se le ofrezca una formación y capacitación basado en competencias para que pueda desarrollar un sentido crítico sobre las acciones que, no solo desempeña la organización en la que aporta, sino que le sirvan para entender las oportunidades de mejora que son necesarias para brindarle una solución a un problema.  

La formación es vital para generar un voluntario crítico y propositivo. Ojo, hay que ver esa criticidad desde dos perspectivas, crítica a lo interno y a lo externo. Lo ideal no es tener una mano de obra que no critique las acciones que se llevan a cabo a lo interno. Al final, ese tipo de voluntariado no aporta al crecimiento de las instituciones y es responsabilidad de las mismas el fomentar esta práctica y mostrarse abiertos a los espacios de crítica para construir de manera positiva con base en ellas.

Pero no todo recae en las instituciones. Esta práctica está en su mayor auge y muchas fundaciones, ONG´s, asociaciones, etc., no hacen más que aprovecharse de esta práctica abusando de estas personas. Desde el Estado debe haber una regulación de la práctica del voluntariado. La ley 61-13, que establece el régimen jurídico del voluntariado en la República Dominicana, tiene cuatro años de haberse creado, mas su reglamento no ha sido aprobado lo que provoca que no se cumpla la naturaleza de la misma en los espacios cuya fuerza laboral se basa en voluntariado. Es tanta la necesidad de este reglamento, pues existen organizaciones que exponen a sus voluntarios al peligro sin disponer de un seguro médico que pueda servir para poder cubrir los gastos en caso de emergencia.

Es importante que desde todos los sectores se asuma el trabajo del voluntariado como una prioridad y se use como forma de trabajo de manera positiva, aportando a la mejoría de nuestro país. Se debe someter a quienes abusan de las personas voluntarias y fomentar la formación político-social, para contar con un equipo de personas con una sensibilidad social real y que sean capaces de generar cambios a gran escala desde los puestos de toma decisiones.


¿Te gustaría ser voluntario de alguna causa? Evalúa cuáles son las prioridades en las que quieres incursionar y busca instituciones que vayan alineadas con lo que crees. El voluntariado es una acción positiva que de ser bien ejecutada, puede alterar la estructura social deficiente en la que vivimos y transformar en algo más inclusivo donde todos y todas podamos gozar de nuestros derechos y ejercer libremente nuestros deberes.

Si ya eres voluntario/a, te animo a que seas propositivo en las organizaciones que participas, a crear nuevas herramientas, a evaluar y criticar los procesos que te imponen y ser partícipe de las decisiones que marcan los objetivos y retos a lograr.

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