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Adolescencia y Pornografía: "Mala combinación"

Adolescencia y Pornografía: "Mala combinación"

Fotos de 愛寶 y RO ZAMORA en Flickr bajo licencia de Creative Commons

La pornografía provoca una distorsión de la realidad del adolescente, de la expresión de su sexualidad y, posteriormente, su desempeño sexual

A menudo, tanto los varones como las hembras, nos encontramos rodeados de material pornográfico, ¿Dónde? En la televisión, la Internet, el cine, la música, revistas, periódicos, publicidad, artes.

Como adolescentes, solemos navegar frecuentemente por Internet, esto significa que, tarde o temprano, nos tropezaremos con algún tipo de pornografía. “La pornografía es un mal que te encuentra y te persigue". —nos cuenta Lorena, una chica de 16 años—.

En la actualidad, la pornografía se consigue con más facilidad que nunca. Y con el sexteo, muchos jóvenes la producen y distribuyen sin estar conscientes del daño y las consecuencias negativas que esto genera.

¿Qué es la pornografía y cuál es su finalidad?

Se llama pornografía al conjunto de materiales que presentan contenidos sexuales y su finalidad básica es producir excitación erótico-sexual.

El acercamiento del adolescente a la pornografía, en ocasiones, se produce por la curiosidad de mirar imágenes y leer información con contenido sexual. ¿Esto está bien o está mal? La realidad es que los y las adolescentes no tenemos la madurez necesaria para comprender los contenidos sexuales que provienen de la pornografía. Este material nos confunde y despierta el interés por lo desconocido y, al no poder procesar la información correctamente, podríamos caer en prácticas que nos marcarían de por vida.

La pornografía provoca una distorsión de la realidad del adolescente, de la expresión de su sexualidad y, posteriormente, su desempeño sexual. Además, crea hábitos sexuales inadecuados y un mundo de fantasías que no puede manejar.

La pornografía interfiere en las relaciones interpersonales y en el desarrollo moral de las personas. Es un mal que invita a realizar actos insensatos como: crímenes, prácticas sexuales violentas, abuso, violaciones sexuales y comportamiento antisocial.

Nuestro papel como adolescentes es evitar/rechazar la pornografía a toda costa y fortalecer la formación en valores, afecto, seguridad, confianza y amor que debemos recibir en nuestros hogares.

¿Cómo rechazar la pornografía?

No lo dudes, tú puedes resistir la tentación de ver pornografía. Y si ya has caído en sus encantos, puedes dejar de verla. Vale la pena intentarlo, pues saldrás ganando.

Mira lo que le pasó a Omar, quien comenzó a ver pornografía cuando tenía 14 años. “Sabía que eso no estaba bien —relata él— pero no lograba vencer la tentación. Encima, después me sentía muy mal. Un día, mi padre me descubrió. Y la verdad es que eso fue un alivio. Necesitaba que alguien me ayudara”.

Omar ha aprendido a rechazar la pornografía, ¿Cómo? Él dice que: “Empezar a ver pornografía fue un gran error. Y todavía estoy pagando las consecuencias porque no he logrado sacarme esas imágenes de la cabeza. A veces me siento tentado a pensar en lo que podría ver si me pusiera a buscar pornografía. Pero entonces reflexiono en lo feliz que soy por hacer las cosas correctamente, pues tengo una conciencia limpia y sé que me espera un futuro maravilloso”.

Mitos y realidades de la pornografía
 

  • Mito: La pornografía no hace daño.
  • Realidad: Ver imágenes porno es como fumar, solo que en lugar de dañar tus pulmones, daña tu mente, la contamina. La pornografía siembra en ti un concepto degenerado y corrompido del sexo. Hasta puede hacer que te empiece a parecer bueno lo que es malo. Por ejemplo, algunos expertos aseguran que a la mayoría de los hombres que tienen la costumbre de ver pornografía no les parece tan grave el maltrato a la mujer.

  • Mito: La pornografía te enseña cosas útiles sobre sexualidad.

  • Realidad: La pornografía te enseña a ser codicioso, es decir, a no estar satisfecho con nada. Te lleva a ver a las personas como simples objetos que están ahí para satisfacer tus deseos sexuales. Es más, según un estudio, quienes ven pornografía suelen tener más dificultades para encontrar satisfacción sexual una vez casados.

  • Mito: Los que rechazan la pornografía son unos reprimidos. Para ellos, el sexo es un tabú.

  • Realidad: Las personas que rechazan la pornografía tienen un buen concepto del sexo. 

Comentarios

Me parece muy interesante lo que acabo de lee, quisiera que todos los jóvenes tengan la oportunidad de leer esto y que se lleven de lo que dice, pero es una realidad.

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