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¿Sufres de ansiedad?

¿Sufres de ansiedad?

Fotoso de Ellie KidgerEkaterina Toseva en Flickr bajo licencia de Creative Commons

Aprende a confiar en ti misma(o) y no necesitar la aprobación de los demás para ser feliz. No temas ser feliz

Por cada hombre con un trastorno de ansiedad en América hay dos mujeres mayores de 15 años que sufren esta enfermedad.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre la carga de las enfermedades de salud mental, la ansiedad social, el trastorno de pánico, las fobias, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y el estrés postraumático las afectan dos veces más a ellas que a ellos. 

Las mujeres sufren más de ansiedad que los hombres, pues muchas veces llevan una carga muy pesada en un mundo muy acelerado. Las jóvenes suelen ser más competitivas que los chicos y más exigentes consigo mismas pues tienden a preocuparse más por sus notas, llevar una vida social activa, ser buenas hijas, hermanas, amigas y novias, cuidando cada detalle. Las chicas normalmente aspiran más a la perfección en su ser y hacer, mientras que los hombres son más llevaderos, exigiéndose menos y viviendo más el presente.

Algunos de los síntomas más comunes de la depresión y ansiedad se pueden dividir en físicos y psicológicos.

Físicos

  • Aumento de las palpitaciones de los latidos del corazón.
  • Dificultad para respirar.
  • Molestia en el pecho y dolor.
  • Dolor abdominal e indigestión.
  • Aumento de la transpiración.
  • Escalofríos o temblores.
  • Entumecimiento en ciertas partes del cuerpo.
  • Mareos, dolores de cabeza o sensación de mareo.
  • Náuseas y vómitos.
  • Sentirse excesivamente frío, lo que se manifiesta en las manos y los pies fríos y escalofríos en el cuerpo.
  • Dolor muscular.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Fatiga general.
  • Aumento o disminución del apetito.
  • Insomnio o trastornos del sueño.

Psicológicos 

  • Desarrollo y constancia de sentimientos negativos, como si siempre sintieras que algo malo va a pasar.
  • La ansiedad provoca una sensación de muerte inminente en los que la sufren.
  • Se crea una sensación de desapego hacia sí misma y hacia el mundo.
  • Falta de concentración porque se está muy tenso y preocupado. 
  • Te pones a la defensiva y te vuelves más agresiva con todo el mundo.
  • Dejas de sentir interés en la vida social.

Si sientes alguno de estos síntomas, u otros parecidos, o simplemente te sientes más decaído/a últimamente u algo irritado/a, hablarlo siempre hace bien. Háblalo en tu casa con alguien de tu familia, en la escuela con el/la psicólogo(a), con algún adulto que te pueda orientar y alivianarte los problemas. Escribir también ayuda, pero no tienes por qué pasar por tu situación sola(o), así que no lo hagas.

Aprende a confiar en ti misma(o) y no necesitar la aprobación de los demás para ser feliz. No temas ser feliz.

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